Opinión

La pregunta del Senador Iván Silva en mi entrevista a miembro de la JCE

En efecto, y no es sacando cuerpo, porque ni cobarde ni irresponsables somos, ni hemos sido en todo el discurrir de nuestra dilatada hoja de servicio a favor de los mejores intereses de la patria, pero, de verdad, Senador Iván, a parte del principio de aplicación de justicia, de que a nadie se le puede cargar culpas por comisiones de acciones ajenas...

Por José Lino Martínez Reyes

El viernes 16 de lo corriente en el marco de mi entrevista como proponente a miembro de la Junta Central Electoral para el periodo 2020-2024, el honorable Senador Iván Silva de la Provincia la Romana, nos cuestionó, según sus propias palabras, que el Dr. Julio César Castaños Guzmán se dio un baño de tecnología, y sobre esa premisa me inquiere, que siendo yo miembro de esa junta que no permitió que el pueblo expresara su voto en las elecciones fallidas de febrero del 2020,-lo cual no comparto en su forma-, ¡de que cuál podría ser la explicación de su parte, ascendiendo-refiriéndose a mí-, uno de los miembros causantes de tantos errores que cometió la Junta que recién concluye su gestión. ¡Qué cómo el responde al pueblo si el votara para que se me ascendiera a titular (…)!

A propósito, sentí la sensación de expresarle que sobre dicha pregunta me hubiese gustado quedarme, ciego, sordo y mudo. (Como acuñara célebremente el Dr. Joaquín Balaguer, sería ante una situación parecida a la mía). Pero sin embargo, olfateé que en el fondo de su cuestionamiento, o se habría abrogado el papel del duro de la comisión, o del personaje del programa de Don Francisco de Univisión, que le tocaba la trompeta de descalificación publica a los que desentonaban la armonía de la canción interpretada, o también no conocía la realidad de los suplentes, que el pleno del órgano había declarado invisible, inorgánico, inexistente y sumergido en el zafacón del olvido y el ostracismo.(Ver articulo al respecto publicado por quien suscribe en acento.com)

Por lo tanto, asumí ponerlo a él y la honorable comisión evaluadora en contexto, a fin de que no fueran a confundirse que estuvimos todos juntos y reburujados, como dice el pueblo, en interés de evitar que pagaran los justos por los pecadores, - Si los hubiera-, y no es por limpiarme las manos como Pilato, porque si una gran virtud tenemos en todos nuestros actos en la vida, es ser responsable de nuestros propios actos, es entonces, que asumo, ante el inquisidor interés del honorable Senador Iván Silva, de señalarme que mi persona, que viene a buscar un ascenso, cuando se sabe que soy parte de una junta que no permitió que en las elecciones de Febrero del 2020, el pueblo dominicano expresara su voto, por la comisión de tanto errores burdos y conculcador del derecho electoral de los mismos. Es en ese sentido, atiné valientemente,-porque pude haber rehusado la pregunta, pero no quería que ese torpedo, con interés marcado o no, dejara la sensación que quien estaba delante de la comisión era un proscripto, quizás con una foto nuestra en alguna pared con un aviso de¨Wanted¨, sabiéndose uno inocente o quizás, por culpas ajenas.

Y a propósito, me dije para mí-asunto quizás por instinto de espantar los maleficios-, ¡ debo contestar!, cuestión por lo cual recurro a la verdad histórica –quizás nunca a contar de nuestra parte, si no hubiera salido a la luz pública, la etiqueta que señaló el Senador Iván-, por lo cual recurro a responder, franco y sincero, de que los suplentes no asumieron roles de toma de decisiones que no fuera completar un pleno, que muchas veces, lo postergaban, al menos que no fuera de emergencia, hasta esperar que regresara el titular.-aquí cabe decir algo para la historia, para connotar la realidad palmaria, el suplente del presidente, José Miguel Minier, a pesar de haber pedido varias audiencias a su honorable titular, jamás se le concedió el placer de conocer el despacho del mismo, y peor aún, se podría decir, que terminó su tiempo de retaguardia sin ni siquiera poder darle un abrazo de solidaridad en tiempo convulso a su presidente.. A lo que se suma, según la verdad histórica, que nunca fue llamado a suplir su titular, habiéndose creado la mecánica interna de que lo sustituyera un miembro cualquiera del pleno, menos su suplente. Entonces, senador Iván, ¿pudiera usted entender mi respuesta?

Honorable joven y fogoso Senador Iván, apuesto que usted no sabía, que nosotros los suplentes en los cuatro años remitimos varias-de cuatro a cinco-, misivas, debidamente firmadas por José Miguel Minier, suplente del Presidente, Rafael Evangelista, suplente de Rosario Graciano, Luis García, suplente de Carmen Imbert Brugal y mi persona, José Lino Martínez Reyes, suplente de Roberto Saladín, debidamente firmadas, estas de cortes imploradoras, dirigida al presidente de la JCE, Dr. Julio César Castaños Guzmán, mismas, que además de haberle hecho caso omiso a nuestra petición de cuerpo y alma sincera, nos sacó prácticamente de circulación, invitándonos solamente a las sesiones públicas, y no de buena gana, sino, porque nosotros enviamos una nota de protesta sobre la desconsideración que estábamos siendo víctimas en franca violación al artículo 212 de la Constitución que nos elige titulares y suplentes, con las dos tercera parte de los senadores presentes.

En efecto, y no es sacando cuerpo, porque ni cobarde ni irresponsables somos, ni hemos sido en todo el discurrir de nuestra dilatada hoja de servicio a favor de los mejores intereses de la patria, pero, de verdad, Senador Iván, a parte del principio de aplicación de justicia, de que a nadie se le puede cargar culpas por comisiones de acciones ajenas, y mucho menos, cuando usted se dispuso para entregar sus humildes competencias,- muchas de las que ya se han oído en las entrevistas de los suplentes entrevistados-,que de forma espontánea nos ofrecimos, y lo que recibimos es un desdén mayúsculo con alta dosis de desatenciones, lo cual, además de ignorar los perfiles profesionales que explicábamos como justificación para involucrarnos, y que de la mejor buena fe posible, pusimos a sus servicios, más sin embargo, por el contrario, se asumió la decisión de rechazarnos e ignorarnos por completo.

Y véalo usted señor Senador, no como grito implorador de que vote a favor de mi interés o de cualquier suplente de estos, de subir un peldaño más, y que a sabiendas que desde dicha posición podríamos mostrar nuestras cualidades sin corta pisas, y poner en práctica todas nuestras capacidades y quizás borrar de usted la confundida percepción de que seríamos responsables de lo que usted acuña en su pregunta cargada de emociones.

A propósito, me gustaría terminar con la sentencia que ampara la mejor forma de impartir la justicia, de que más vale absorber cientos de culpables y no condenar un solo inocente. Con ello le quiero decir, Senador Iván Silva, junto a mi pueblo, que de seguro, usted ha podido estar obnubilado por un clamor que es muy justo y legítimo que dimana del cuerpo electoral, según dije en mi ponencia, que esperamos que a través de esta gran jornada que le ha tocado manejar en esta comisión, que permita lograr su conformación, teniéndolo a usted y a todos, librados de pasiones, prejuicios y encargos de los poderes fácticos, y así podamos pagarle al pueblo una deuda que se arrastra desde el 1923, cuando se formó dicho órgano, quien tiene una mancha indeleble estigmatizada por falsas electorales, componendas y otros conciliábulos, cuestión que forma parte de una carga acumulada de los causales de la gran desconfianza que acusa el pueblo en este órgano rector de la democracia y por suerte, que ahora aflora el interés de la instalación legitima de las elites gobernantes a través de un proceso electoral, serio, equitativo y transparente. Por tanto honorable senador, por mí no se preocupe, que sabré entenderlo y reconocer que su pregunta emanó de una alta carga de emociones que jamás podría ser vista por nosotros con malas intenciones, pero, si por carencia de conocer el estatus de los suplentes. Enhorabuena.

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguir leyendo

Lo más leído

Más noticias

Síguenos en nuestras redes